Los argentinos, con los últimos
acontecimientos en materia de seguridad, estamos más desorientados que ratita
en un laberinto. Si vemos los canales y escuchamos emisoras radiales de la
provincia de Santa Fe, el ministro de seguridad dispara un discurso a viva voz
que, nos llena con el orgullo de la
labor cumplida por nuestra policía en la captura de los dos últimos
prófugos en Cayasta, por otro lado, los
noticieros de Buenos Aires bombardean con un supuesto video en donde los evadidos
fueron capturados el mismo día en que se capturó al primero y recapturados dos
días después.
Realmente el ciudadano común que no conoce
de pujas, de intrigas, ni de internas políticas, se encuentra más que perplejo ante tanta
información desinformada.
¿Quién juega con quién? En el medio estamos
todos los argentinos clamando por seguridad, no solo la seguridad en las
penitenciarías, sino la seguridad en las calles.
En Rosario, para dar un ejemplo, una
heladería en los catorce días que van del año, ya fue robada dos veces por los
mismos delincuentes, saben quienes son los ladrones, han dado nombre y apodo de
los delincuentes que los vienen asolando
desde siempre, sin embargo estos siguen haciéndose pasar por “trapitos”
a la vuelta de la heladería. ¡¡¡Falla la justicia!!! Tal vez esos chicos no son
totalmente responsables de sus actos pero ¿Qué esperan, que muera alguien para
actuar? Su obligación señor Ministro de Seguridad es contemplar estos casos y
encontrar la solución, ya basta de mirar para el otro lado como si no pasara
nada. ¿Hacen falta centros de recuperación? háganlos. ¿Son delincuentes
mayores? que vayan presos, ya tuvimos demasiados discursos y no queremos más,
queremos acciones que se vean reflejadas en los hechos.
De toda esta maraña de decir y desdecir, lo
único verdadero fue la frase del Señor Presidente cuando afirmó que “Estamos
muy lejos del profesionalismo necesario”, y esto le cabe a las tropas
policiales, gendarmería, prefectura, etc. No es culpable la tropa, los culpables
son quienes saben lo que se necesita para ser eficientes pero, no lo llevan a
cabo, ¿Realmente saben lo que se necesita? Gran duda ¿No?
A ver… además de lealtad a la justicia como
máxima principal, necesitan clases de tácticas, práctica de tiro y un lugar
especial donde realizarlo ¿hay?, mantener sus cuerpos en forma, entrenamiento
para las distintas situaciones a enfrentar… ¿Se realiza? Todo esto mencionado, es a nivel grupal e individual para cada efectivo, pero no es solo eso, y ahí
van otras cuestiones…
A cada efectivo policial se lo debe proveer de un buen chaleco antibalas, debe de
tener balas suficientes que se las provean y no que las tengan que comprar,
uniformes que se les entreguen anualmente
por cada dos temporadas, invierno-verano como se le exige a cualquier
empresa, sin que lo tenga que comprar el mismo policía.
¿Qué se necesita para jerarquizar la
institución policial? Es una institución fabulosa que se ha dejado caer porque
no se le dio la importancia que tiene por más de veinte años, se la mancilló,
corrompió, vituperó hasta rebajarla a modo que sirviera solo para fines inentendibles para nosotros los ciudadanos.
Se debe
levantar la moral de los muchachos que nos prestan tan importante servicio, se
debe dar un sueldo acorde a los momentos difíciles que en tema de seguridad
deben enfrentar hoy día y los nuevos que se incorporen como los ya
incorporados, deben de tener vocación y conducta intachable tanto ellos como
sus familiares directos, ¿se verifica
esto en la actualidad?, no lo sé, pero mientras tanto repiquetea la frase dicha
por nuestro presidente, la única verdad que escuché en estos quince días…